Ya es conocido por todos el arrojo -para unos- y la jeta -para otros- que le echó el tal Enric Duran a su particular campaña de desprestigio contra el sistema financiero y la arbitrariedad en la concesión de préstamos por parte de las entidades bancarias.

No es ni mucho menos un secreto que media españa anda a vueltas con hipotecas desorbitadas concedidas de manera insensata.
Reflexionando un poco, en el sentido lineal en el que reflexionamos los cuasi legos en materia financiera, puedo llegar a explicarme que el motivo de esta hecatombe pecuniaria obedece no tanto a la mala fe (que la hay, estamos hablando de usura y de letra pequeña) como a la estupidez de un país de quieroynopuedos como es este, mi “querida” españa, esta españa tuya, esta españa nuestra, que ha basado la concesión de créditos y sobre todo hipotecas a largo término en la presunción de que (bigotitos dixit) “españa va bien” y suponiendo que “seguirá yendo bien”.
La flexibilización de los contratos indefinidos, lo que antes llamábamos “fijos”, llevó a un enmascaramiento de la precariedad laboral que hasta los mismos bancos se creyeron.
Todos los currantes estaban fijos, y además, con la inserción de la mujer en el mundo laboral, mejor se lo ponían. Dos nóminas para soportar una hipoteca (dentro de un mismo ámbito doméstico, se entiende) y un aval. Qué más querían?
Pues nada, que al final españa no iba tan bien y ahora va fatal. Sorpresa? igual para unos cuantos.
El caso de Enric Duran, a mi modo de entender, está mal planteado desde su misma base o bien está hecho a mala leche usando un concepto profundamente demagógico: “Cualquiera puede tener un préstamo y voy a demostrar que esto ha hundido al país”.
La premisa en sí tiene su sentido, es más, la comparto. Con matices pero la comparto.
Pero lo que desmonta la teoría es el haber falsificado documentos (nóminas, empresas fantasmas, impuestos de sociedades inexistentes…) para hacer creer a las entidades que el muchachuelo este podía permitirse pagar un préstamo.
Entonces, si los bancos daban préstamos a quien los solicitase, ¿por qué falsear una documentación que te otorgará un poder adquisitivo que no tienes, sin el cual lo tienes crudo para obtener un crédito?
No defiendo a los bancos, que San Pablo Miki me libre de ello, pero tampoco puedo defender y mucho menos creer a pies juntillas que “Robin Bank” ha actuado de forma transparente, que es la única forma de demostrar la incompetencia de un sistema monetario tan sobrevalorado como el nuestro.
Que no se ha quedado el dinero… ya, vale. No todo.
Que lo ha donado a oenegés, que ha sacado 200.000 ejemplares de un panfleto… que sí, que vale.
Pero huir? Para qué? Revolucionario pero no tonto? Va a ser eso.
Y por qué ha vuelto? Quizá porque sabe que el encarcelamiento por impago de facturas no es constitucional?
Rana le salió el invento a nuestro justiciero del tippex y la fotocopiadora, ya que lo que hubiese podido ser impago de facturas se ha convertido en estafa en toda regla, al aportar documentación falsa de manera premeditada.
El resultado: Prisión sin fianza primero y 50.000 euros de fianza 65 días más tarde.
Una chapuza, cojones. Una manera de forzar una situación con unos elementos sin los cuales el proyecto hubiese hecho aguas instantáneamente.
Eso no es todo.
El mes pasado (junio de 2009) Ediciones B publica un libro escrito por el mismo Duran en el que cuenta su odisea del recorta, pega y fotocopia y nos da consejos de Txumari Alfaro para vivir sin bancos.

Pero esta vez es ediciones B!
No es una autopublicación, un fanzine caro o una edición de inversión compartida con una editorialucha de tres al cuarto. Es la misma ediciones B quien lo edita y, por supuesto, a precio de ediciones B.
Qué risa ver que una editorial con tantos bancos detrás publica un decálogo para hacerlos volar en pedazos! (máxime viendo que “El Periódico” está llenito de publicidad de entidades bancarias).
Y qué hipocresía la de Duran al dejarse publicar su recetario por una editorial que va a pagar su producción… mediante bancos!
Pólizas de crédito, líneas de descuento… Hay alguien que se crea que ediciones B no tiene ninguno de estos productos de crédito?
Si alguien cercano a la editorial puede desmentirlo, que lo haga, pero mientras seguiré pensando que funcionan con bancos, como todas y cada una de las putas empresas, grandes o pequeñas, de este país (y de los demás).
Me recuerda tanto al caso del Dioni que casi diría que son padre e hijo.
El señor Dionisio se astilló 298 millones de pesetas, de los cuales “desaparecieron” sin dejar rastro 170. Se piró al Brasil, se puso una peluca y escribió un libro tras cumplir ni dos años de prisión y ahora se pasea con toda su jeta (arreglada, por lo visto le sobró parné para operarse el estrabismo) por lo más granado de la carroña televisiva.
Si el del Dioni no es un golpe perfecto, que baje dios y lo vea.

Para mí que el tal Duran es un espabilao que sabe que si la lía esgrimiendo argumentos anti-sistema (diosssss, expresión estúpida, cabreante, argggh!) y anti-capitalista tendrá a buen seguro una nutrida legión de adeptos, a saber “antisistemas” a los que les han faltado huevos e ideas a partes iguales para liarla y currantillos acogotados por los bancos (la hipoteca la pedisteis vosotros, majos, el banco sólo se ha aprovechado de vosotros como buenos usureros que son).
Así, el muyayo nos suelta una serie de entelequias económicas de derrocamiento de la banca que sobre el papel quedan muy bonitas, muy de “justicia poética”, pero que en la práctica son, por mucho que nos pese, ilusiones de chavalillo que aún cree en aquello de “to er mundo é güeno”.
¿Cuál será el futuro de Duran?
¿Publicará su libro, recogerá sus beneficios y no se sabrá más de él?
¿Entrará en política y cambiará la camiseta de G20=KK por una corbatica de bonito color pastel?
¿Será -y eso lo veo muy poco probable- el instaurador de un nuevo orden económico a nivel mundial?
¿Es un chorizo?
¿Un espabilao?
¿Un justiciero de corazón puro?
¿Un papanatas que tiene la suerte de que haya quien traga con lo que dice?
Más preguntas:
¿Cuánto tardará Pepe, El del Popular en sacar un libro?
¿Y el solitario?
¿Nadie ha pensado que dinamitar el sistema económico puede comportar tal hecatombe que si a esto llamamos crisis a lo que pasaría le podríamos llamar, lisa y llanamente, HAMBRE?
¿Es que no sabe la gente que los bancos son como los chorizos? Van en ristra. Fríes uno y detrás hay diez o doce.
Llamadme desencantado, insolidario, escéptico, gilipollas… Pero los héroes ya no existen. Nadie se preocupa por nadie, y cuando uno lo hace no sale en lo periódicos hasta que la palma en el intento.
Por algo será.
Escrito en Incontinencia Verborréica
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